
Eran unos futuros abueletes
que se volvieron chochones
mas les llegaron dobletes
que eran sus dos ilusiones
Les llegó primero una
para cojer experiencia
más pidieron a la Luna
y esperaron con paciencia
Espera que esperarás
querian mas descendencia
espera que esperarás
ya no tenian paciencia
Y a renglón seguido
recibieron sin espanto
cuando cayó del nido
el niño, sin ningun llanto
Y ahora pasan el tiempo
cuidando los dos portentos
con mucho cuidado y tiento
chochones, pero contentos.
Nos lo ha enviado un amigo que no sabe que es poeta. Gracias, nos ha hecho mucha
gracia. No dejes de escribir
1 comentario:
Eso es ser Poeta, y olé !
ya se nota que entre abuelos nos comprendemos y nos sostenemos !
Un abrazo al poeta
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